26 sept 2009

Amor, humor...

...en honor de Don Camilo, que soñaba con el mismo mundo* con el que sueño yo.







LA DONACIÓN DE MIS ÓRGANOS

Quiero el día que yo muera poder donar mis riñones,
mis ojos y mis pulmones, que se los den a cualquiera.
Si hay un paciente que espera por lo que yo ofrezco aquí,
espero que se haga asi para salvar una vida.
Si ya no puedo respirar, que otro respire por mi.

Donaré mi corazón para algún pecho cansado,
que quiera ser restaurado y entrar de nuevo en acción.
Hago firme donación y que se cumpla confío,
antes de sentirlo frío, roto, podrido o maltrecho,
que lata desde otro pecho, si ya no late en el mio.

La picha la donaré y que se la den a un caído,
y levante poseído, el vigor que disfruté.
Pero pido que después, se la pongan a un jinete,
de esos que le gusta el brete. Eso sería gran cosa,
mi picha dando fuerte y yo descansando el la fosa.

Entre otras donaciones, me niego a donar la boca.
Pues hay algo que me choca, por poderosas razones.
Sé de quien en ocasiones, habla mucha bobería
,
mama lo que no debía y prefiero que se pierda,
antes que algún comemierda, mame con la boca mia.

El culo no lo donaré, pues siempre existe un confuso,
que pueda darle mal uso, al culo que yo doné.
Muchos años lo cuidé, lavándomelo a menudo
,
para que un cirujano chulo en dicha transplantación
se lo ponga a un maricón, y muerto me den por el culo.

Camilo José Cela Trulock

* Un mundo en el que la gente se lava las manos antes de tocarse el culo y no al reves.