Hoy en algun sitio lei un articulo que tenia como titulo “Cual es el camino mas largo”.
El titulo me provoco pensar sobre esto cual podria ser en realidad el camino mas largo por el que puede pasar una persona?
Obviamente en los casos distintos la respuesta puede ser completamente diferente, para algunas personas este camino puede ser entre dos ciudades por ejemplo, o entre dos paises, en otros casos puede que sea entre dos continentes o incluso entre dos planetas. Pero sea cual sea la distancia en todos estos casos hay algo comun, se trata de un desplazamiento fisico entre dos lugares fisicos y que la distancia fisica se puede medir con una medida tambien fisica y en este caso dar respuesta correcta a esta pregunta puede ser una tarea muy facil.
Pero la verdad es que ninguno de estos caminos por mas largo que sea no puede pretender que es el camino mas largo que puede hacer una persona en su vida. Por que?
Simplemente porque no siempre el camino mas largo debe asociarse con miles de kilometros, porque en realidad el camino mas largo no es mas largo que un solo metro y eso de ida y vuelta.
Y cual es este camino tan largo y tan corto? Preguntaria alguen.
Y la respuesta es: El camino del amor y de la felicidad. Un camino mucho mas largo que miles y miles de kilometros y al mismo tiempo tan corto que lo puede hacer cualquier persona. Y diciendo esto me vienen en la mente las palabras de un hombre muy sabio que decia: “No todos podemos ser jovenes, guapos y ricos pero todos podemos ser buenos”.
Y es la pura verdad. No podemos ser todos jovenes porque esto “cuesta” años, no podemos ser todos guapos porque esto “cuesta” genes, tampoco podemos ser todos ricos porque esto “cuesta” dinero, pero todos sin ninguna excepcion podemos ser buenos porque esto no cuesta nada!
Lo mismo pasa con el amor y la felicidad, que estan al alcance de todos, pero que la mayoria de la gente como que no se da cuenta de esto y los esta buscando en otros “sitios”. Hacen viajes largos, persiguen fortunas materiales, se rodean de lujos innecesarios, se acomodan la vida todo lo que pueden y al final resulta que siguen siendo tan infelices como lo han sido antes de conseguir todas estas cosas que han logrado reunir, las cosas que deberian contribuir para su felicidad.
Y por que pasa esto? Simplemente porque la gente no se da cuenta que las cosas materiales en la vida por si mismas pueden traer comodidad, pueden traer seguridad material, pueden traer muchas mas cosas pero no traen casi nunca la verdadera felicidad. La verdadera felicidad solamente la puede traer el verdadero amor y estas dos cosas estan al alcance de todos simplemente hacienda el camino mas “largo-corto” de la mente al corazon que en realidad deberia ser lo mas facil pero resulta desgraciadamente, tan dificil...casi imposible para la mayoria de la gente.
Y diciendo estas palabras pienso ahora mismo sobre un camino diferente, un camino que todos conoceis, “El camino de Santiago”. Mucha gente ha hecho este camino, otros tienen planeado hacerlo, cada año vienen a España miles de personas de todo el mundo dispuestos hacer este camino porque creen que si lo hacen se los van a cumplir los deseos y se van hacer mas felices pero la mayoria de esta gente no es capaz y posiblemente no lo sera jamas de hacer el otro camino, el mas “largo” que mide solamente un metro de ida y vuelta para poder conseguir la verdadera felicidad que esta y siempre ha estado al alcance de todos!
18 feb 2009
14 feb 2009
Un día enamorado
Hola, buenos días, despierta, ya es hora de levantarte ¡mira que buen día hace fuera, qué soleado está, qué alegre! Escuchaba su voz desde hacía unos minutos pero no me apetecía despertarme porque estaba soñando algo muy bonito y no quería que se terminara.
Pero al final no tuve otra opción que abrir los ojos y entonces la vi a pocos centímetros de mi cara como estaba andando sobre la sábana.
Tenía un aspecto mucho más saludable comparado con el día anterior, parecía muy contenta y hablaba sin parar mientras su cola blanca se desplegaba como un abanico.
-¡Holaaa, por fin, ya estás despierto! Mira, mira fuera, que día tan precioso hace! Seguía diciéndome.
-¡Pues si, tienes razón, es un día verdaderamente bueno! A lo mejor por que hoy es el día de los enamorados. Respondí yo.
Ella se quedó parada por un momento mirándome sorprendida y luego me dijo: -Que interesante, así que las personas tienen día de los enamorados!-.
-Claro que si pequeña, y no solamente eso, también tienen días dedicados a muchas mas cosas.
-Mmmmm... esto me intriga, me gustaría saber más ¿Me cuentas por favor, sobre esto, que es lo que se hace en este día?
-Pues en este día las personas enamoradas se demuestran una a la otra que se aman.
-¿Y se lo demuestran solamente este día?- Seguía preguntando ella.
-¡No! Supongo que no, pero es una costumbre hacer esto en este día.
-¡Mmm... qué bonita esta costumbre! ¿Y de qué manera se demuestran el amor?
-Bueno... de muchas maneras pero sobretodo regalándose cosas bonitas.
-Cosas bonitas... ¿como que?- Insistía ella.
-Pues... no se... regalos de todo tipo, algunos de los más apreciados por las mujeres son los anillos de oro con brillantes.
-Mmmmm... ¿y de qué sirve un anillo de brillantes?
-¡Bueno... es bonito! No?
-Si, claro que es bonito pero en realidad no sirve de nada ¡Qué costumbres tan raras tienen las personas, por un lado todos leen “El Principito” y por otro se regalan cosas inútiles para confirmar su amor!
-Bueno, tienes razón parece un poco raro pero así son las costumbres. Y vosotras, las palomas ¿no hacéis algo parecido, no os regaláis cosas para confirmar vuestro amor?
-Si claro, nos regalamos pero cosas útiles como semillas o migas que sirven para alimentar el cuerpo y en vez de confirmar nuestro amor haciéndonos regalos... nos regalamos directamente amor para alimentar el alma.
-¿Y os basta solamente con estas dos cosas?
-¡Si! No necesitamos nada más.
-Vale, ahora entiendo porqué no tenéis día de los enamorados.
-Si, lo has entendido muy bien ¡Porque en nuestro mundo todos los días son días enamorados!
-¿Entonces el día de hoy también?
-¡También, claro que si!
-¿Y que es lo que te gustaría que te regalara?
-Ay... me gustarían dos cosas... sencillas y maravillosas... que me regales unas poquitas migas y que me cojas en tus manos para darme un poco de calor y cariño... y así podré sentir tu corazón... ¡como en “El Principito”!
-¿Pero tú has leído “El Principito”?
-No ¡Claro que no! ¿Cómo podría leerlo si no tengo manos para abrir el libro?
-Entonces, ¿cómo sabes lo que pone dentro?
-Lo se porque tengo corazón y puedo sentir. Pero sabes... me gustaría que me leas un poco después ¡Lo harás por mi por favor!
-Si pequeñita, lo haré, ¡claro que lo haré! Vamos entonces, a por las miguitas, y por las otras cosas bonitas… ¿vale?
-¡Vale, gracias! ¡Qué bueno eres conmigo! Pero esto lo que escribes lo vas ha dejar así, no te parece que le faltan las tildes y a lo mejor más cosas, ¿no prefieres arreglarlo primero?
-No pequeña, no lo puedo arreglar porque no sé como, pero a lo mejor viene después una ninfa que entiende de estas cosas y lo pone todo en su sitio.
-Bueno, está bien si tú lo dices... ¿pero y si no viene?
-No te preocupes, claro que vendrá, ¡ella siempre viene! Y si por alguna razón esta vez no... pues tampoco es tan grave de todas formas en este sitio no entra nadie para leer, así que no nos debemos de preocupar... ¡vamos a por las cosas nuestras!
-¡Siii! ¡¡¡Vamos, que tengo mucha hambre y muchas ganas de sentir tus manos sobre mi cuerpo!!!
Pero al final no tuve otra opción que abrir los ojos y entonces la vi a pocos centímetros de mi cara como estaba andando sobre la sábana.
Tenía un aspecto mucho más saludable comparado con el día anterior, parecía muy contenta y hablaba sin parar mientras su cola blanca se desplegaba como un abanico.
-¡Holaaa, por fin, ya estás despierto! Mira, mira fuera, que día tan precioso hace! Seguía diciéndome.
-¡Pues si, tienes razón, es un día verdaderamente bueno! A lo mejor por que hoy es el día de los enamorados. Respondí yo.
Ella se quedó parada por un momento mirándome sorprendida y luego me dijo: -Que interesante, así que las personas tienen día de los enamorados!-.
-Claro que si pequeña, y no solamente eso, también tienen días dedicados a muchas mas cosas.
-Mmmmm... esto me intriga, me gustaría saber más ¿Me cuentas por favor, sobre esto, que es lo que se hace en este día?
-Pues en este día las personas enamoradas se demuestran una a la otra que se aman.
-¿Y se lo demuestran solamente este día?- Seguía preguntando ella.
-¡No! Supongo que no, pero es una costumbre hacer esto en este día.
-¡Mmm... qué bonita esta costumbre! ¿Y de qué manera se demuestran el amor?
-Bueno... de muchas maneras pero sobretodo regalándose cosas bonitas.
-Cosas bonitas... ¿como que?- Insistía ella.
-Pues... no se... regalos de todo tipo, algunos de los más apreciados por las mujeres son los anillos de oro con brillantes.
-Mmmmm... ¿y de qué sirve un anillo de brillantes?
-¡Bueno... es bonito! No?
-Si, claro que es bonito pero en realidad no sirve de nada ¡Qué costumbres tan raras tienen las personas, por un lado todos leen “El Principito” y por otro se regalan cosas inútiles para confirmar su amor!
-Bueno, tienes razón parece un poco raro pero así son las costumbres. Y vosotras, las palomas ¿no hacéis algo parecido, no os regaláis cosas para confirmar vuestro amor?
-Si claro, nos regalamos pero cosas útiles como semillas o migas que sirven para alimentar el cuerpo y en vez de confirmar nuestro amor haciéndonos regalos... nos regalamos directamente amor para alimentar el alma.
-¿Y os basta solamente con estas dos cosas?
-¡Si! No necesitamos nada más.
-Vale, ahora entiendo porqué no tenéis día de los enamorados.
-Si, lo has entendido muy bien ¡Porque en nuestro mundo todos los días son días enamorados!
-¿Entonces el día de hoy también?
-¡También, claro que si!
-¿Y que es lo que te gustaría que te regalara?
-Ay... me gustarían dos cosas... sencillas y maravillosas... que me regales unas poquitas migas y que me cojas en tus manos para darme un poco de calor y cariño... y así podré sentir tu corazón... ¡como en “El Principito”!
-¿Pero tú has leído “El Principito”?
-No ¡Claro que no! ¿Cómo podría leerlo si no tengo manos para abrir el libro?
-Entonces, ¿cómo sabes lo que pone dentro?
-Lo se porque tengo corazón y puedo sentir. Pero sabes... me gustaría que me leas un poco después ¡Lo harás por mi por favor!
-Si pequeñita, lo haré, ¡claro que lo haré! Vamos entonces, a por las miguitas, y por las otras cosas bonitas… ¿vale?
-¡Vale, gracias! ¡Qué bueno eres conmigo! Pero esto lo que escribes lo vas ha dejar así, no te parece que le faltan las tildes y a lo mejor más cosas, ¿no prefieres arreglarlo primero?
-No pequeña, no lo puedo arreglar porque no sé como, pero a lo mejor viene después una ninfa que entiende de estas cosas y lo pone todo en su sitio.
-Bueno, está bien si tú lo dices... ¿pero y si no viene?
-No te preocupes, claro que vendrá, ¡ella siempre viene! Y si por alguna razón esta vez no... pues tampoco es tan grave de todas formas en este sitio no entra nadie para leer, así que no nos debemos de preocupar... ¡vamos a por las cosas nuestras!
-¡Siii! ¡¡¡Vamos, que tengo mucha hambre y muchas ganas de sentir tus manos sobre mi cuerpo!!!
12 feb 2009
Una paloma entró por mi ventana
Algo estaba haciendo cuando de repente escuché un ruido extraño, era como un aleteo, que venía desde el dormitorio. Me asomé a la puerta para ver qué estaba pasando y la vi sobre la cama moviendo las alas con fuerza sin poder echar a volar. Era muy pequeña y muy hermosa, de color gris claro y con una cola blanca preciosa. Había entrado por la ventana que estaba abierta para que se ventilara un poco la casa. En un primer momento pensé que era una cría que se había caído del nido y que todavía no podría volar. Entonces rápidamente me acerqué y la cogí con la intención de inmovilizarla para que no se hiciera daño. Cuando ya la tenía entre mis manos me di cuenta que no era una cría sino una paloma joven de cuerpo pequeño que debería poder volar perfectamente pero que no podía hacerlo porque estaba sangrando. Debajo del ala derecha tenía una herida bastante notable que estaba echando sangre. La tapé con mis dedos para intentar parar la hemorragia y en este momento escuché una voz que me dijo: ¡No me hagas daño por favor! Estas palabras me impactaron fuertemente pero no por su contenido sino porque las había pronunciado ella... la paloma pequeña que tenía en mis manos.
En este momento pensé: -¡Joder, esto no puede ser, es que estoy soñando!- Miré en mi alrededor para buscar con mis ojos alguna señal, algo raro que me indicara que esto en realidad era un sueño, pero nada, todo era perfectamente real, ninguna señal de que esto podría ser un sueño. Al final mi mirada se paró de nuevo sobre mis manos y la paloma hermosa que estaba entre ellas, vi cómo pequeñas gotitas de sangre se escapaban entre mis dedos y me di cuenta de que todo esto era verdad. Estaba muy emocionado y mi voz temblaba cuando le respondí: No, no te preocupes pequeña, que yo no te haré daño ¡solamente quiero ayudarte!
-¿Me lo prometes? Dijo ella y en su voz se notaba que estaba dudando.
-Sí, te lo prometo, no debes tener miedo de mí, yo no te haré nada malo, solamente me dedicaré a curarte.
Ella se quedó callada durante un rato, como que estaba pensando y al final me respondió:
-¡Vale, pues confiaré en ti! De todas formas no tengo otra opción.
-Gracias por tu confianza, no debes preocuparte por nada, ¡ya verás como todo va ha salir bien!
Luego me dediqué a limpiar su herida y ponerle una venda. Estaba muy cansada y le entraba ya el sueño, por eso decidí hacerle un nido improvisado con una caja de cartón y unas toallas y ponerla a dormir. Pero en el momento cuando la dejé sobre las toallas abrió los ojos, me miro con tristeza y me dijo: ¿Por qué me dejas aquí?
-Pues, para que puedas dormir y descansar.
-Pero yo no quiero dormir sola aquí, ¡yo quiero dormir contigo en la cama!- Me respondió ella.
-Bueno, pero en la cama por la noche, como eres tan pequeña, ¡te puedo hacer daño sin querer!
-No, no te preocupes, tú déjame al lado de tu almohada y no pasará nada. Por favor, llévame allí, quiero estar cerca de ti ¿vale?
-¡Vale! ¡Pues, vamos a la cama entonces!
La cogí y la puse sobre la cama, luego apagué la luz y me acosté yo también.
-¡Gracias por ser tan bueno conmigo y ocuparte de mí! ¡Buenas noches!
-¡Buenas noches a ti también! Descansa para ponerte mejor lo mas pronto posible.
-¡Hasta mañana!
-¡Hasta mañana pequeña, vamos a dormir!
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