
Estaba cabalgando por el bosque en busca de la villa donde se encontraba Pampinea.
Tenía que llegar lo más pronto posible para poder adelantar a Gerbino y a sus ratas, que me perseguían para matarme. Lo único que me interesaba en este momento era encontrarla a ella, mi dulce y preciosa Pampinea, la mujer más hermosa que había visto jamás. Sentía su beso sobre mis labios, aquel beso, dulce y suave, jugoso y lleno de amor y entrega, el beso que nunca voy a olvidar como tampoco olvidaré su voz y sus palabras hermosas: "Cada día que te veo mas te deseo, cada noche cuando duermo mas te anhelo... cada día... cada noche...!" Y la suavidad y el calor de su mano puesta en la mía mientras el santo padre decía: ¿Lorenzo de Alberti quieres por esposa a Pampinea Anastagi para amarla y respetarla hasta que la muerte os separe?
Si padre quie....., intento responder pero en este momento siento como la punta de una espada intenta atravesar mi cuerpo apretando en mi espalda y la voz asquerosa de Gerbino diciendo:
Te voy a matar Lorenzo...te voy a matar...y Pampinea será solamente mía... mía... mía....
En este momento de repente todo cambia, me encuentro en una cama con dolor de espalda, mirando en la oscuridad para adivinar donde estoy, pasan unos instantes, poco a poco me relajo y todo se coloca en su sitio. Me doy cuenta que todo esto ha sido solo un sueño, que yo no soy Lorenzo de Lamberti, que aquella no era mi Pampinea, que la mía es otra, que la encontré hace tiempo, que por supuesto es mucho mas hermosa*, la podéis ver aquí todos para comprobarlo (pero sin tocar he..!;-), que ella es no solamente la mujer más hermosa que he visto jamás pero también la más buena y la más entregada, es una maravilla y me siento inmensamente afortunado por tener este valioso Tesoro.
¿Por qué os cuento esto? Pues muy simple, para deciros que en cada uno de vosotros puede que viva un “Lorenzo” que desea encontrar a su “Pampinea” pero todavía no lo ha conseguido, si el caso es así no os debéis poner tristes ni caer en la deseperación porque con un poco** de suerte cada uno lo puede conseguir tarde o temprano. Si ha podido lograrlo incluso un conde ruso de Novgorod y vosotros por que no... (aunque no sepáis donde esta Novgorod) ;)
Hay varias cosas que son muy importantes para poder lograrlo, primero y lo más importante es tener un corazón de “Lorenzo”, lo segundo es tener Fe y buscarla sin parar hasta encontrarla, y lo tercero (no de menos importancia que lo primero), una vez que la hayas encontrado debes amarla, cuidarla bien y protegerla para impedir que caiga en las manos de algún “Gerbino” que si pasa esto vais a perder los dos: y tú y ella, porque un “Lorenzo” y una “Pampinea” son únicos*** y los “Gerbino de la Ratta” son millones, hay alguno detrás de cada esquina preparando una “emboscada” para atrapar alguna “Pampinea”, de hecho son tantos que están por todos lados en cualquier parte, incluso pueden salir por la alcachofa de la ducha pasándose por agua para ensuciar el cuerpo de “Pampinea” (en el mejor de los casos) y en el peor para contagiarla con la “peste negra” que será una verdadera desgracia. Así que mucho cuidado con los “Gerbino de la Ratta” que son... pues eso... ratas!;-)
Feliz Año 2009
Y mucha suerte a todos los que son “Lorenzo” y “Pampinea”
* cada Pampinea en particular es más hermosa.
** a veces puede que sea mucha.
*** hechos uno para el otro.
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